jueves, 26 de mayo de 2011

Himno Marcha a Formosa

Así es Formosa, ''Mi tierra HERMOSA''

Formosa

Formosa mia

IDENTIDAD CULTURAL FORMOSEÑA

MITOS Y LEYENDAS FORMOSEÑAS

JASY JATERE
Es un hombrecito bajo de cabellos rubios, se pasea todas las siestas con su varita mágica, es famoso por hacer que aquel que lo ve desaparezca y lo lleva a su hermano Ao ao que es caníbal.
Es el genio de la siesta, un Cupido o Eros travieso. Es un niño hermoso, pequeño, desnudo, rubio, de cabellos dorados y ondulados, portador de un bastoncito de oro, a modo de vara mágica, fuente de su poder mágico de atracción, que nunca abandona, y de un silbato (Variante: algunos dicen que simplemente silba) con el que imita el canto de un pájaro (o lanza un silbido rítmico); vive en el bosque. Jasy Jatere anda suelto durante la siesta, especialmente en la época del avatiky (,choclo o maíz tierno) que gusta comer.
Se cree que vive en huecos de troncos de grandes árboles del bosque.
El Jasy Jatere atrae a los niños con su silbato o tocándolos con su bastón (Variante: se dice, también, que es ventrílocuo, y de ello se vale para atraerlos). Los rapta y los lleva al bosque donde los retiene durante algún tiempo, los alimenta con miel silvestre y frutas, juega con ellos y al fin los suelta o los deja enredados en ysypo (liana), pero los niños ya se han vuelto tontos o idiotas (tavy: akã tavy), mudos (ñe' engu) o sordomudos; se recuperan después de un cierto tiempo. Se dice, también, que cuando Jasy Jatere, como muestra de afecto besa al chico en la boca, es cuando éste se vuelve tonto y mudo, y entonces lo abandona.
En algunos lugares, la gente cree que en el aniversario del rapto por el Jasy Jatere el niño tiene un "ataque" con convulsiones (epilepsia).
Para ganar la amistad de Jasy Jatere nuestra gente acostumbra dejar un peco de tabaco (?) en los alrededores de la casa o en las sendas de entradas al bosque.
Las madres suelen amedrentar a los niños con el Jasy Jatere, para no escapar de casa durante las siestas, andar por la capuera o el monte a hacer sus diabluras, bañarse en aguas sucias, subirse a los árboles, jugar con hondita y bodoques o municiones, o con "matagatos", en fin, para no andar "cabezudeando" durante las siestas.
Cuando Jasy Jatere pierde su bastoncillo y su silbato se vuelve inofensivo, porque perdió su poder mágico. Se cree, también, que una manera de apoderarse de esos símbolos de su poder, es embriagándolo, pues gusta de beber.

POMBERO
(Mito de la noche)
El pombero es el personaje mas comentado y temido y su vigencia es permanente en todo el Paraguay, muy especialmente en la campaña. Es un misterioso mito de insondable presencia y de constante roce con el hombre, a quien observa y vigila en la hora nocturnal, haciéndose sentir de mil maneras. Es el karai pyhare (señor de la noche). "Si, no hay que mancillar su nombre de pombero y menos comentar que su fornido cuerpo es raro de pelo, podría irritarlo", así oímos comentar a nuestra gente campesina de la región sureña. En cambio, en otras regiones del país, se le cree un ser muy peludo. A los niños les está prohibido decir pombero, sobre todo por la noche, hora propicia en que él vigila, escucha y escudriña con ojos avizores, mimetizado en cualquier rincón oscuro.
El tatakua (horno campesino) suele ser refugio predilecto de nuestro personaje. Desde allí espía y escucha todo lo que ocurre en el hogar elegido. En las noches de "amenazo" (amenaza de lluvia), suele ser mas persistente en sus andanzas.
Imita al potrillo, al pollito. Se desliza entre la maleza, silencioso y vivaz, brillándole los ojos de astucia diabólica. Invisible a ratos, conoce el secreto de convenirse en tronco o matorral en los fugaces momentos en que el relámpago rasga las tenebrosas tinieblas. Sus silbidos prolongados hacen estremecer de pavor a los nativos; se mezclan con los confusos chirridos que parten de la espesura, denunciando su tímido paso por los campos en sombra. Es el ñandu kavaju (tarántula), afirman los incrédulos; pero pronto lo desmiente con el veloz desplazamiento de su penetrante silbo, imposible en la pequeña araña. Imita luego al ñahana y el grito lastimero del karu, ave negra zancuda, para alejarse en la noche con crujir de ramas rotas, seguido de la suspensa atención de los estremecidos habitantes del lugar. Su amistad es valiosa y fácil de conquistar. Basta con dejarle un trozo de nako (tabaco para masticar) en un angu'a (mortero).
Como retribución, encontraréis un pindorope (vaina de la flor de la palmera) lleno de eirete (la rubia miel silvestre). Además ser el celoso guardián de vuestros caballos, en los largos viajes por las regiones desiertas. No temáis en la noche los lugares de "peligro",él será vuestro invisible compañero y, a ratos, escucharéis el rumor apagado de sus pasos o sus imitaciones de pájaros y reptiles, en la maleza cercana. Pero seréis desgraciados si faltáis a vuestro compromiso. Pombero no perdona y su venganza puede ser fatal. Vuestro perro será la primera víctima: amanecerá loco.
Se dirá que fue tocado por el pombero: "pombero opoko hese". Su contrariedad la manifestará con el remedo del kara-kara (ave de rapiña). Si en su plan de venganza abriga el deseo de matar, lo anunciará con el relincho del kavaju ra'y (potrillo) ; luego, estremecido de ira por el engaño, se deslizará entre las sombras para desatar el montado o los terneros del que lo burló, abrirá el "chiquero" o corral o arrojará piedras sobre el techo de vuestra casa. Fácil es ahuyentarlo en estos casos. Con sólo proferir una queja de dolor, diciendo que se padece de "buba" (botón de Oriente) ya no molestará más. Podréis salir de noche con tranquilidad pues miedoso de la enfermedad, no volverá a merodear por los contornos. A veces, sin embargo, es vencido por las tentaciones de la civilización, enemiga de su vieja cultura.
Lo seduce el bello cuerpo de una mujer o la brillantez de algún objeto, que robará luego. Entonces pierde su poder de volverse invisible y es posible dar con su rostro.¿Qué buscará este horrible señor de las tinieblas? Será en verdad el enviado de la misteriosa Mba'evera guasu?... la ciudad luminosa de las leyendas indígenas, que se creía escondida en el noroeste, más allá de Corumba hacia el Amazonas, o que fue sumergida por el océano en la perdida Atlántida?. O será el espíritu de la raza ausente, indoblegable al sometimiento de los rubios pytagua (extranjero), que busca tenaz su libertad perdida?. No lo sabemos, pero en los campos paraguayos, cuando la negrura nocturna abruma la tierra y nacen a la vida los rumores y silbidos de los misteriosos pobladores de la noche, se adivina en la presencia cautelosa del karai pyhare a los antiguos señores de esas bellas regiones espiando desde la sombra a los temidos extranjeros blancos, que impusieron su imperio dominador sobre sus ricos yerbales y sus campos sin límites, arrojándolos a ellos a las tinieblas de un continuo ambular.
Nos rebelamos ante los datos falsos que se difunden, pues crean la confusión entre los diversos mitos guaraníes, y más en este caso particular por tratarse del sabio Ambrosetti, merecedor de nuestro mayor respeto, a quien rendimos nuestro homenaje de aprecio y admiración, por haber dedicado parte de su valiosa existencia a investigar una materia muy cara a nuestro corazón.

LEYENDA DEL CEIBO
Cuenta la leyenda que en las riberas del Paraná, vivía una indiecita fea, de rasgos toscos, llamada Anahí. Era fea, pero en las tardecitas veraniegas deleitaba a toda la gente de su tribu guaraní con sus canciones inspiradas en sus dioses y el amor a la tierra de la que eran dueños... Pero llegaron los invasores, esos valientes, atrevidos y aguerridos seres de piel blanca, que arrasaron las tribus y les arrebataron las tierras, los ídolos, y su libertad.
Anahí fue llevada cautiva junto con otros indígenas. Pasó muchos días llorando y muchas noches en vigilia, hasta que un día en que el sueño venció a su centinela, la indiecita logró escapar, pero al hacerlo, el centinela despertó, y ella, para lograr su objetivo, hundió un puñal en el pecho de su guardián, y huyó rápidamente a la selva.
El grito del moribundo carcelero, despertó a los otros españoles, que salieron en una persecución que se convirtió en cacería de la pobre Anahí, quien al rato, fue alcanzada por los conquistadores. Éstos, en venganza por la muerte del guardián, le impusieron como castigo la muerte en la hoguera.
La ataron a un árbol e iniciaron el fuego, que parecía no querer alargar sus llamas hacia la doncella indígena, que sin murmurar palabra, sufría en silencio, con su cabeza inclinada hacia un costado. Y cuando el fuego comenzó a subir, Anahí se fue convirtiendo en árbol, identificándose con la planta en un asombroso milagro.
Al siguiente amanecer, los soldados se encontraron ante el espectáculo de un hermoso árbol de verdes hojas relucientes, y flores rojas aterciopeladas, que se mostraba en todo su esplendor, como el símbolo de valentía y fortaleza ante el sufrimiento.

LA LEYENDA DE LA ISLA DE ORO
Esta historia se remonta a 1896 aproximadamente, tal vez un poco antes o un poco después. La fecha exacta no es importante; sí, en cambio, los hechos, porque dieron lugar al nacimiento de una leyenda.
Por aquellos años (1865-70) se libraba una guerra de exterminio entre el Paraguay y los países de la triple Alianza, Brasil, Uruguay y Argentina.
Se cuenta que las tropas paraguayas comandadas por el mariscal Francisco Solano López venían en retirada desde Corrientes, bajo el asedio de las poderosas fuerzas aliancistas. El mariscal, que se desplazaba en un barco, ordenó al capitán que atracara en una costa para desembarcar el oro, las joyas y las libras esterlinas que transportaba con él y que no debían caer en manos del enemigo.
La orden se cumplió de inmediato y el barco recaló en una isla solitaria. Allí mismo fue enterrado el tesoro, pero el lugar, sólo el mariscal y algunos pocos hombres de su confianza lo supieron, y todos ellos se llevaron el secreto a sus tumbas.
Con el correr del tiempo, muchos aventureros, muchos hombres y mujeres, llegaron a la isla para tratar de hallar la gran fortuna escondida. Pero todos sus esfuerzos inútiles; nunca encontraron nada. Pronto comenzó a correr el rumor de que el tesoro estaba custodiado por seres extraños e intocables; tal vez los espectros de los soldados más leales del mariscal.
Hasta hoy persiste la creencia de que la isla guarda un magnifico tesoro, porque en noches de luna se levanta de algún lugar de la tierra un resplandor, un frío arco iris que se refleja en las ramas de los árboles que rodean el enigma.

LA LEYENDA DE CURUZÚ LA NOVIA.
Con este nombre se conoce también una zona de camping y lugar de pesca ubicado sobre las orillas de la laguna Oca, distante a unos 8 kilómetros de nuestra ciudad, al cual se llega por un camino de tierra que nace en la ruta 11 sobre el acceso sur.
Esta laguna desemboca en el río Paraguay, y linda en la parte sur de la ciudad con una isla ubicada en la ribera opuesta, a la que los pobladores de la zona denominan isla Oca.
Cuenta la historia que por aquellos años, esta isla y la zona que hoy ocupa el camping, estaban habitadas por gran cantidad de familias de isleños y colonos que se dedicaban a la agricultura y a la cría de animales de granja y cuya producción se comercializaba casi en su totalidad en la ciudad de Formosa, teniendo como único medio de comunicación y transporte entre las dos orillas la canoa a remo.
Se dice que en esta isla vivían, entre otros pobladores, una pareja de enamorados que, por contar con escasos recursos económicos, no se decidían a casarse.
Los padres de la novia presionaban permanentemente a la pareja para intentar apresurar el casamiento, pues ya no admitían tantos años de noviazgo improductivo, y al final, cansados ya de las innumerables indirectas y presiones a las que eran sometidos día y noche, los jóvenes deciden, no muy convencidos, contraer enlace y legalizar esa relación que se venía arrastrando desde hacía varios años atrás.
La noticia corrió rápidamente en la isla como una novedad que sorprendió y agradó a todos, pues la pareja era muy apreciada entre los vecinos.
Así se fijó la fecha para la boda y de esta forma, la pareja, los testigos y algunos acompañantes prepararon todo para trasladarse en canoa hasta la delegación del Registro Civil de Formosa y concretar el enlace.
Terminada la ceremonia civil y religiosa, la comitiva emprendió el regreso para festejar el feliz acontecimiento con una gran fiesta preparada con la colaboración de todos los habitantes de la isla que esperaban ansiosos la llegada la pareja.
Pero el destino les tenía preparada una mala jugada: a poco de arribar a la costa de la laguna el clima comenzó a cambiar, aparecieron en el cielo negros nubarrones y la lluvia y la tormenta amenazaban con azotar el lugar.
Así, se apresuraron por abordar la canoa que los había traído queriendo cruzar cuanto antes a la isla pero la tormenta implacable ya estaba sobre ellos, el agua de la laguna comenzó a picarse con el viento que arreciaba cada vez más fuerte formando sobre su superficie amenazantes olas espumosas, sorprendiendo a la desafortunada pareja y a sus acompañantes en pleno cruce hacia la isla, provocando el hundimiento de la canoa.
Algunos pudieron salvarse nadando hasta la costa, pero la flamante pareja de recién casados no tuvo la misma suerte y desapareció bajo la superficie de las aguas para nunca más ser encontrados, pese a haber realizado incansables búsquedas durante varios días y noches.
Los padres de la novia lloraron durante mucho tiempo la irremediable pérdida creyéndose culpables de lo ocurrido debido a la presión que le habían impuesto a la pareja, y como es tradición en estos casos en nuestra zona, hicieron erigir en el lugar del hecho una gran cruz de madera en memoria de las dos jóvenes almas.
A esta cruz que recuerda el triste hecho, y que estuvo en el lugar hasta hace unos 15 años atrás plantada cerca de un casi centenario árbol, se la conoce en Formosa como Curuzú la Novia (curuzú: cruz en guaraní) o cruz de la novia.
Hasta aquí la historia cierta, corroborada por cientos de lugareños, pero cuenta la leyenda que desde entonces, en algunas noches de luna llena, puede verse recortada sobre las aguas de la laguna la silueta de una canoa que intenta cruzar a la otra orilla, pero que de pronto, al llegar a la mitad de su recorrido, desaparece sin dejar rastros. Inclusive hay relatos que incluyen en la escena a una mujer vestida de blanco y de triste semblante deambulando por la orilla como buscando la manera de llegar hasta la isla.
Se dice además que algunos pescadores solitarios suelen ser víctimas de extraños sucesos inexplicables, como la desaparición de elementos, carnadas y artículos personales e incluso cuentan que en ocasiones una vez arrojada la línea de pesca al agua, y transcurridos unos minutos, esta misteriosamente aparece de nuevo enrollada en la orilla con la carnada intacta, como si no hubiera sido usada.
Hoy, este lugar sigue siendo camping y zona de pesca (perteneciente a la Unión Tranviarios Automotor) y puede ser visitado todos los días en horario libre, aunque por alguna extraña razón no es difundido ni mantenido convenientemente pese a que tiene un excelente entorno natural.
De la antigua cruz ya no quedan rastros pero muy cerca de donde se encontraba se ha construido un precario monolito con dos pequeñas cruces que, sin flores ni inscripciones, intentan mantener vivo el recuerdo de aquella desafortunada pareja de isleños.

ARTESANIA ETNOGRAFICA DE FORMOSA

La artesanía es parte fundamental de la cultura aborigen. Entre las más importantes se destacan el tejido, la alfarería, la cestería y la madera.

TEJIDO
El tejido puede realizarse con lana o fibra vegetal. Esta última comprende materiales con algodón o chaguar. La lana preferida por los guaycurúes es hilada a mano con el huso, luego la tiñen. Si la artesana es una guaycurú seguramente elegirá colores vibrantes y la pieza tendrá figuras zoomorfas y antropomorfas. Si es Wichi se inclinará por los colores marrones en sus distintas tonalidades o elegirá la lana sin teñir y seleccionará de acuerdo al color de la oveja formando figuras geométricas en el diseño de la pieza. Los mismos consisten en mantas, ponchos, tapices, bolsos y alfombras hechas en el telar vertical. El algodón es poco utilizado y lo hacen con el mismo procedimiento que la lana, en la mayoría de los casos lo mezclan con la lana.

LA ALFARERIA
Por medio de dicha actividad se confeccionan botijones y cántaros que sirven para el transporte de agua. Los botijones son de forma oval con pico pequeño y sin base para apoyar, ya que son colocados en pequeños orificios sobre la tierra para que el agua permanezca fresca. Tienen orificios y canaletas de suspensión por donde se pasa una cuerda de chaguar que sirve de sostén y es transportado sobre la espalda suspendido en la frente. La limpieza de la arcilla se hace en seco, primero se la muele en un mortero mezclándolas con restos de otras piezas rotas, luego se lo pasa por un sedaso hecho de tejido de chaguar, para posteriormente ir agregándole el agua hasta lograr la humedad adecuada. Esta pasta es amasada constantemente, y se comienza la fabricación de la pieza levantándola por el sistema de enchorizado. Cuando está terminada se deja secar para proceder posteriormente a la cocción de la misma. Para la cocción se prefiere el estiércol de vaca; se hace un pequeño hoyo en la tierra, se coloca una capa de estiércol entre cada pieza y luego se los tapa con el mismo material, y se le prende fuego. Las horas de cocción que se necesitan depende del tamaño de la pieza, pero normalmente oscila entre dos a cuatro horas.

LA CESTERIA
Las materias primas que se utilizan son totora, palma, carandillo y paja brava. Todos estos materiales son de fácil recolección en la zona. En el caso de la totora y palma, la pieza se hace con un molde que le da forma. Se comienza por la base y se termina en la boca. Para el carandillo y la paja brava no hace falta molde y también se comienza por la base y desde allí se levanta la pieza, por el método de espiral, cociéndola con un hilo del mismo material. Hacen canastos de distintos modelos, cuadrados, redondos, chatos, con tapas o sin ellas, paneras, cestitos, etc. La cestería encuentra sus mejores artesanos entre los guaycurúes y solamente con el carandillo y en muy contados casos trabajan los Wichi.

LA MADERA
Este es el único caso en que el artesano es exclusivamente el hombre. En la cestería pueden ser indistintamente el hombre o la mujer, aunque es más frecuente que sea la mujer. Así como la mujer plasma en el tejido las figuras zoomorfas o antropomorfas, el hombre lo hace en la madera. Los Wichi trabajan el palo santo que es una madera dura muy perfumada, con la que fabrican estatuillas de pequeños animales, bateas, jarros, morteros, cubiertos, etc. Las herramientas son muy simples ya que consisten en machetes, cuchillos y serruchos. Hay elementos artesanales entre los aborígenes de Formosa, como por ejemplo el trabajo con conchillas, con los que hacen pulseras o collares; los yesqueros hechos con colas de quirquinchos o las miniaturas hechas de madera o alfarería.

LA VESTIMENTA
La vestimenta tradicional se dejó de usar. Actualmente se puede llegar a observar la utilización del mocasín de cuero crudo. Durante la ceremonia en la colonia La Primavera se llega a usar adornos con plumas, en forma de vinchas o adornos en los tobillos. La vestimenta corriente de los aborígenes en la actualidad, es la que pueden adquirir al más bajo precio en los negocios cercanos, o las que le dan, o las que cambian por sus artesanías en las poblaciones próximas a su hábitat. Los niños muchas veces van desnudos o vestidos a medias y casi siempre descalzos. A las mujeres les gusta adornarse fantasías de colores brillantes, aros, pulseras, collares, casi siempre de plástico.

LA MUSICA LA DANZA Y EL CANTO

Las danzas son rituales ya que los ejecutan para festejar una buena cosecha, o, pueden ser danzas de iniciación de la niña que pasa a ser mujer. La danza está íntimamente ligada a la naturaleza ya que en ella imitan a los animales. Es conocida la danza del caracol en la que se imitan las vueltas del animal en su caparazón, tomados de la mano, con los brazos entrelazados por la espalda van formando círculos que se cierran y se abren acompañándose con cantos de alabanzas al animal que representan.
La danza del sapo es una alabanza a la reproducción y son una serie de canciones y bailes en la que el enamorado trata de conquistar a las niñas casaderas. La danza de iniciación la interpretan las mujeres grandes del grupo para festejarle a la niña que recibió por primera vez la menstruación; se acompañan con un instrumento consistente en una tacuara, de la que cuelgan uñas de ñandú y pezuñitas de guazuncho. Forman una rueda alrededor de la tacuara a la que todas toman y giran levantándola y golpeándola acompasadamente para obtener un rasguido armonioso. Esta danza se acompaña con cantos. Para los grupos aborígenes el canto es muy importante y muchas veces lo hacen a capela. En el caso que se acompañen con instrumentos musicales, los más comunes son los siguientes: el Cataquí o bombo de alfarería y parche de chivo o guazuncho con agua en su interior, el violín hecho con una lata y cuerdas de cerda de caballo. El arco con cuerda consiste en dos pequeños arcos entrelazados con una cuerda de cerda de caballo la misma es mojada saliva, se apoya el extremo de uno de los arcos en la boca que le sirve de caja de resonancia y con el otro arco se frota el primero, lográndose un sonido agudo. La trompa es un pequeño instrumento metálico hecho de alambre. Para interpretarlo se la colocan en la boca apenas sobre el labio inferior, también en este caso la boca sirve de caja de resonancia, con el dedo pulsan una cuerda y con los movimientos del labio superior le dan los distintos tonos. Este instrumento suena muy despacio pero la interpretación del mismo está destinado para el cortejo de la mujer amada. Las piezas musicales son propiedad de quien las interpreta, no están escritas y para cada ocasión se crea la melodía. El canto ocupa un lugar preponderante en las manifestaciones espirituales, tan importante es que constituye el elemento fundamental de que se vale el Chaman para curar a sus enfermos, a través del canto a los espíritus, por ello a mejor voz, mejor Chaman.

COMIDAS TIPICAS

Para su alimentación tanto el criollo como el aborigen utilizaban animales silvestres, plantas, ganado menor, y algunas veces ganado mayor. Las comidas difieren en su preparación.
En todas las comidas, especialmente la del criollo, predomina la carne. Los platos preferidos son: estofado, asado, guisos, chanfainas, morcillas, chorizos, locro, sopas preparadas sobre la base de maíz tostado.
La base de la alimentación son el poroto, maíz, mandioca, batata, carne de pescado y animales silvestres.
En los peces podemos señalar: el surubí, el pacú, dorado, solalinde, el pico pato, la boga, el bagre, el armado, moncholo, etc.
La mandioca y la batata reemplazan al pan y es corriente la preparación del chipá cuerito (harina, agua, sal, freídos en grasa).
En el este, los productos considerados como base de la alimentación lugareña son el poroto, la mandioca, el maíz, la batata y la carne. Los platos típicos y tradicionales son: locro, borí-borí, soyo, chipá, chipá soó (con carne), y locro guacho (sin carne). De la mandioca y el maíz se obtienen el almidón y la harina, respectivamente. Prosiguiendo con el este, mencionaremos las técnicas de conservación de la carne. El charqui se elabora con las mejores carnes y consisten en una manta tratada con sal; las "cecinas" en cambio son finas tiras de carne, tratadas también con sal, pero de distintas partes del animal vacuno. Los derivados de la leche más utilizados son el queso, el quesillo y la manteca.
Se prefiere la carne de cabra y oveja, en las zonas oeste, aunque la generalidad de los animales de la zona son comestibles: chancho del monte, se lo prepara frito y muy condimentado; carne de conejo (asada a la olla), en empanadas y al escabeche. También se come quirquincho, salado, condimentado y sin sacarlo de la caparazón se le coloca brasas y se lo pone al rescoldo hasta su total cocción.
En el campo cuando a veces no consiguen harina, emplean harina de maíz tostado y a la falta de azúcar toman leche cruda y mate con miel.
También son comestibles y de gran utilidad los frutos de las plantas silvestres que se utilizan para hacer bebidas como la "aloja" que se hacen con algarroba blanca o negra. Es costumbre tomar la "la aloja dulce" como un refresco. La añapa se prepara con jugo de algarroba o mistol, agua y leche como desayuno.
En el oeste el tamal con choclo de maíz muy picante, es uno de los platos tradicionales más exquisitos.
Para postre se utilizan el arrope, un dulce espeso, que se obtiene de los frutos silvestres. También entre los más exquisitos y conocidos están el ***** y zapallo, guayaba y el quibebé (calabaza con leche y queso). A la mazamorra se la puede comer sola con azúcar, con leche, o con miel de caña. Se prepara hirviendo el maíz pisado (locro), al que se le agrega bicarbonato de sodio.
El fruto del mistol es comido tanto por el indígena como por el criollo.
Con harina de algarroba se hace el bolanchao (especie de pan con mistol o algarroba molido, o el patay (panes con algarroba bien molida y agua), se lo come con leche.

FIESTAS NACIONALES DE FORMOSA

Enero
•Festival Nocturno de Doma y Folclore, Gran Guardia

Febrero
•Festividad Nuestra Señora de Lourdes, Formosa
•Festividad de San Blas, Puerto Pilcomayo

Marzo
•Aniversario de la Fundación de Misión Laishi y Festival del Chamamé, Misión Laishi

Abril
•Semana de la Fundación de Formosa, Formosa
•Fiesta Provincial del Cosechero, Laguna Naik-Neck
•Festival del Colono, Villa General Güemes
•Día del Aborigen, Formosa
•Fiesta Provincial de la Madera, Palo Santo

Mayo
•Fiesta Provincial Doma, Jineteada y Folclore, Laguna Blanca
•Fiesta Provincial del Pomelo y la Canción Inédita, Laguna Blanca
•Fiesta de la Yerra, Gran Guardia
•Festival Provincial del Algodón, Ibarreta
•Festival Provincial Doma, Jineteada y Folclore, Formosa
•Fiesta Provincial de la Copla del Bermejo, itinerante, Las Lomitas
•Fiesta Tradicional del Aborigen, Pozo del Tigre

Junio
•Festividad de San Antonio, Formosa
•Festival Provincial de Jineteada, Doma y Folclore, Gran Guardia

Julio
•Fiesta Patronal de San Francisco, Misión Laishi
•Fiesta del Atletismo Provincial, Formosa
•Festividad de San Francisco Solano, Misión Tacaaglé
•Concurso Nacional de Pesca del Dorado, de la Virgen del Carmen y del Chamamé, Formosa
•Festival Provincial de Jineteada y Folclore, Pirané

Agosto
•Festival de San Cayetano, Formosa
•Festival de Jineteada, Doma y Folclore, Clorinda

Septiembre
•Fiesta del Inmigrante, Formosa
•Feria Regional del Arte - Artesanía, El Colorado
•Expo Formosa, Formosa

Octubre
•Festividad de la Virgen del Pilar, Formosa
•Festividad de la Paisanita, Pirané
•Festival Provincial de la Copla, Laguna Blanca
•Festival del Chamamé, Comandante Fontana y General Güemes
•Festival del Oro Negro, Ingeniero Juárez

Noviembre
•Fiesta Interdepartamental de la Tradición, El Colorado
•Fiesta Nacional del Río, Formosa
•Festival Provincial del Folclore, Pirané

Diciembre
•Fiesta de la Inmaculada Concepción, Formosa
•Fiesta de Nuestra Señora de Caacupé, Pirané

CORRIENTES MIGRATORIAS

Presencia paraguaya en Formosa, Gran posadas y Gran Buenos Aires
Si bien los datos de los últimos censos de población respecto de la población paraguaya en Argentina denotan una presencia mayoritaria en el área del Gran Buenos Aires, el asentamiento de esta en provincias fronterizas tiene aún hoy una presencia relativa que no puede omitirse. Para el caso de Formosa en particular, la presencia histórica de los paraguayos es una referencia ineludible en la conformación poblacional de la provincia, representando un 36,6 por ciento de los residentes en 1895 al 4,3 por ciento en el 2001. Laconcomitancia de la presencia paraguaya en Formosa respecto de otras provincias de la región, especialmente Misiones; Chaco y, en menor medida, Corrientes da cuenta de un sistema migratorio regional de antigua data. La continuidad cultural, pese a los límites de soberanía (Balán) tiene su asidero estadístico en las proporciones observadas. La interrelación histórica de la frontera argentino-paraguaya fue conformando una matriz común en cuanto a sus dimensiones culturales, económicas y social (Fantín y Meichtry, 2005). En cuanto a lo territorial, grandes áreas de vacío poblacional contrastan con una alta
dinámica entre concentraciones urbanas ambos lados de la frontera (en el caso particular de la provincia de Formosa, Clorinda-Asunción y Formosa-Alberdi).